En una pompa de jabon, ligera y arrastrada hasta el infinito. Ahi es donde querria estar para no tener que sentir nada mas, para perderme en el olvido y no añorar un pasado borroso que, con todo mi corazon, querria que fuese mi presente y mi futuro.
Si no doliera tanto, seria hasta gracioso, ¿no creeis? Hasta yo sueño con perderme en la nada y en cambio, aqui estoy, escribiendo una carta, la mas dificil de mi vida, que no se si tendre el valor de enviarte algun dia. Eso es lo que me ha faltado, ¡el valor! ¿Recuerdas nuestro primer encuentro? Cuanta dulzura habia en tu abrazo. "Te amo", me gustaria oirte ahora decir aquellas palabras con la misma firmeza, poder perderme, aunque solo sea una vez mas, en aquel abrazo tuyo...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Y sintiéndome tan triste me doy cuenta de cuánto te quiero en realidad.

Era increíble la ausencia. Extraña, con esa presencia que sientes, pero que no está. Era indescriptible la soledad que me rodeaba. Me quería ir, me voy, me iba. Por si fuera poco, tenía ganas de seguir con esta lucha, con esta vida. Ya había sido demasiado y estaba cansada, sentía todo el peso de un mundo completo sobre mí, era complicado, demasiado complejo. Me llenaba de una sensación rara, inhumana probablemente, y seguro que todo lo que nace en mí llega y termina siendo inhumano. Quería un abrazo, un consuelo. Quería sentirme bien. Necesitaba fuerzas, necesitaba ayuda y, aunque no quisiera, quería igual. Ahora tengo todo eso y más aún de lo que deseaba. Algo por lo que me levanto cada mañana. Algo que me hace sonreír más allá de lo que podía imaginar. Algo que es capaz de dejarme sin respiración en cada noche, pero que también puede dañarme. Algo que, aunque no lo crea, es lo que más amé en mis diecisiete años de vida.
Me pregunto si las cosas las estoy haciendo bien o si estoy errando nuevamente, me cuesta averiguarlo, pero supongo que eso luego sólo depende de mí. Yo puedo hacer algo correcto, o volverlo incorrecto. Y quiero seguir; quiero irme, pero seguir. Es todo tan complicado, soy tan extraña, como leí un día "Mi agridulce manera de actuar".
Podría decir que te necesito aquí, ahora, pero no serviría de mucho. Cursilerías que no llevan a nada porque sé que en este preciso instante no vendrás. También sé que no vendrás más adelante. Imagino que tienes que hacer cosas antes de decidirte a venir porque hay algunas que se irán. Y yo, no, no me iré. De verdad que nunca me iré, nunca me iré de ti, ni te dejaré, siempre te acompañaré. Quizás algún día deba irme físicamente pero jamás te voy a abandonar. En serio, créeme, pero... tan sólo te pediré algo:

Tú tampoco me abandones, nunca.
Tú tampoco me dejes, jamás.
Tú, pase lo que pase, te ruego, no te vayas, no te vayas de mi lado.

Te amo ...

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