Hay veces que me siento tan mal por como la trato... No es que la maltrate, pero siento que no me doy a ella todo lo que tendria que hacerlo. Estan momentos en los que me pregunto que por que no corro a ella y le digo todo lo que me pasa, todo lo que siento. Decirle que no puedo estar a su lado todo lo que quisiera. Decirle que a penas me puedo levantar de la cama, no porque no quiera, sino porque siento que hay algo aqui dentro que me lo impide. Decirle que por mi me iria lejos, de su mano, lo mas lejos posible y en donde la vida nos de un lugar mejor, a las dos. Porque a veces me quedo mirandola, callada, y no se que pensara ella en esos momentos, pero yo pienso en que ha pasado, en cuanto daño pude haberle hecho. Se me vuelve a caer el mundo encima. Entonces es cuando ella me mira, sonrie y me llama por uno de esos apodos cariñosos que me encantan. Ahi es cuando siento que en lo que sea que este marchito dentro mio se enciende una chispa, renace un calor especial y me da fuerzas para poder sonreir, o al menos intentarlo. Su nombre lo componen tres letras y con tan poco me puede dar tanto... Es por eso que me abstengo de hablar, de contarle lo que realmente me pasa, de contarle que estoy muerta de miedo. Es por eso que quiero evitar volver a hacerle daño... y no quiero que ella piense que la estoy abandonando, es solo que me estoy abandonando a mi misma. Pienso en ella todos los dias, en como son y eran las cosas. Miro fotos y no puedo evitar que caigan lagrimas, no puedo evitar que caigan al escribir esto. Es ella la que no ha dejado que cayese del todo en el pozo. Es ella la que ocupa un lugar tan grande en mi corazon que esta apagado, pero que tiene esa pequeña luz aun, esa pequeña luz de esperanza, y esa luz tiene un nombre : Eva.
Escribo en morado para ella, su color favorito, y ella mi favorita.
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